Los últimos días en casa antes de la tercera salida
Mi ama y mi sobrina al sospechar mi tercera salida me empezaron a comer la cabeza para que me quedara en casa, es decir, que hiciese de caballero cortesano en lugar de caballero andante, pero ya les dije que yo nací para dedicarme a las armas. Entonces fue cuando llegó Sancho y me habló de su paga mensual, pero se mantuvo en lo de la ínsula. Al rato apareció el bachiller por la puerta para ofrecerse escudero mío, y entonces fue cuando saltó Sancho, lloroso, y dijo que de eso nada, que el único escudero que tendría yo sería él; así que a los tres días emprendimos camino hacia Toboso los dos.
domingo, 12 de abril de 2009
CAPÍTULOS VI - VII
Publicado por Pau Ubric en 8:34
Etiquetas: Mini - resumenes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario