Diez años después de la muerte de Alonso Quijano, la aldea sigue prácticamente igual, pero como es de esperar, todos sus habitantes són un poquito más mayores.
El cura del pueblo en estos momentos se ha ido a vivir a un sitio desconocido, ya que los ateos del pueblo le hacían la vida imposible; el médico que observó la enfermedad de nuestro caballero ahora cumple su segundo año de jubilación; Sansón Carrasco le ha cogido gusto a eso de hacer de caballero y ha perdido el juicio como lo hizo antes Don Quijote, y va por las diferentes tierras de España en busca de fama; Sancho sigue con su vida monótona, la que llevaba antes de que Alonso Quijano se inetrpusiera en su vida, pero en cambio su hija ahora está casada con su vecino, deducimos por lo tanto, que Teresa está contenta por tener casada a su hija con uno de su misma clase social.
Al fijarnos en la casa de Quijote, podemos ver a dos niños jugando allí fuera, resulta que son los hijos de la sobrina de nuestro protagonista, que siguió las indicaciones de su tío y se casó con un cateto que no sabe leer, así se asegura de que éste no se volverá loco.
La verdad es que diez años más tarde de la muerte de Quijote, la gente aún lo sigue recordando como una gran persona, muy valiente, pero eso si, un poco ida de la cabeza.
El cura del pueblo en estos momentos se ha ido a vivir a un sitio desconocido, ya que los ateos del pueblo le hacían la vida imposible; el médico que observó la enfermedad de nuestro caballero ahora cumple su segundo año de jubilación; Sansón Carrasco le ha cogido gusto a eso de hacer de caballero y ha perdido el juicio como lo hizo antes Don Quijote, y va por las diferentes tierras de España en busca de fama; Sancho sigue con su vida monótona, la que llevaba antes de que Alonso Quijano se inetrpusiera en su vida, pero en cambio su hija ahora está casada con su vecino, deducimos por lo tanto, que Teresa está contenta por tener casada a su hija con uno de su misma clase social.
Al fijarnos en la casa de Quijote, podemos ver a dos niños jugando allí fuera, resulta que son los hijos de la sobrina de nuestro protagonista, que siguió las indicaciones de su tío y se casó con un cateto que no sabe leer, así se asegura de que éste no se volverá loco.
La verdad es que diez años más tarde de la muerte de Quijote, la gente aún lo sigue recordando como una gran persona, muy valiente, pero eso si, un poco ida de la cabeza.
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