Es tan diferente todo, ya no hay ni bonitos paisajes, ni gente honrada trabajando en los campos, ni bellas doncellas, ni animales sueltos,… ahora lo que hay es todo casas y más casas, gente andando muy deprisa, como si tuvieran prisa, animales metálicos que echan humo por un tubo que tienen en el trasero,…
Incluso las personas me miran raro cuando paso por su lado, hasta los más jóvenes se ríen de mí, y en más de una ocasión me he tenido que enfrentar a ellos, por esa razón, unos hombres uniformados me empezaron a pegar con una especie de palo, pero más duro aún, y me dijeron que eran los Mossos d’Esquadra; entonces yo les respondí que era Don Quijote de la Mancha y me dijeron que me meterían a la cárcel por loco, pero aproveché un despiste suyo y me escapé.
Entré en una casa que ponía: “Bar Tolo” y allí dentro pregunté por su dueño que supuse que se llamaba como en la fachada ponía; ellos creo que no me escucharon o no me entendieron, y me propusieron asentarme en una silla ya que no tardaría alguien en venir a atenderme, pero al haber tanta gente no quise esperar a que me recibiera ese señor.
Al poco rato entre en un sitio que vendían perros llamado “Perruqueria”, para ver si los animales también los habían “metalizado” como los anteriores que yo había visto antes, pero allí dentro no vi a ningún perro ni nada parecido, sino que había gente cortándose el pelo.
Ahora estoy en un banco viendo a la gente pasar, mirando las casas, algunas de ellas con letreros grandes, e incluso con faltas, como por ejemplo la que pone Zara en lugar de Sara, también puedo ver un pájaro muy pequeño de metal, e incluso a los mismos hombres uniformados de antes que vienen corriendo hacia mi…
Incluso las personas me miran raro cuando paso por su lado, hasta los más jóvenes se ríen de mí, y en más de una ocasión me he tenido que enfrentar a ellos, por esa razón, unos hombres uniformados me empezaron a pegar con una especie de palo, pero más duro aún, y me dijeron que eran los Mossos d’Esquadra; entonces yo les respondí que era Don Quijote de la Mancha y me dijeron que me meterían a la cárcel por loco, pero aproveché un despiste suyo y me escapé.
Entré en una casa que ponía: “Bar Tolo” y allí dentro pregunté por su dueño que supuse que se llamaba como en la fachada ponía; ellos creo que no me escucharon o no me entendieron, y me propusieron asentarme en una silla ya que no tardaría alguien en venir a atenderme, pero al haber tanta gente no quise esperar a que me recibiera ese señor.
Al poco rato entre en un sitio que vendían perros llamado “Perruqueria”, para ver si los animales también los habían “metalizado” como los anteriores que yo había visto antes, pero allí dentro no vi a ningún perro ni nada parecido, sino que había gente cortándose el pelo.
Ahora estoy en un banco viendo a la gente pasar, mirando las casas, algunas de ellas con letreros grandes, e incluso con faltas, como por ejemplo la que pone Zara en lugar de Sara, también puedo ver un pájaro muy pequeño de metal, e incluso a los mismos hombres uniformados de antes que vienen corriendo hacia mi…
0 comentarios:
Publicar un comentario